El próximo día 30 de mayo en el Congreso de los Diputados se celebrará el 50 aniversario de este Congreso del Movimiento Europeo. Y en esa celebración sólo tomarán parte protagonista diputados y ex diputados y ministros y ex ministros del PP y el PSOE. Los demás partidos, si queremos, podremos aplaudir.
Por estas fechas se conmemora el 50 aniversario de lo que los franquistas llamaron “El contubernio de Munich”. El resto del mundo lo definió como lo que fue el IV Congreso del Movimiento Europeo y donde Europa exigió la restauración democrática en España y el reconocimiento de la personalidad de las distintas nacionalidades del Estado español. Un foro donde, desde 1949, se reunían todos los partidos y organizaciones que apostaron por una integración europea como salvaguarda de una Europa en paz y desarrollada.
Un movimiento que fue impulsado por el Partido Nacionalista Vasco, fundador también de lo que entonces se denominaron Nuevos Equipos Internacionales que, posteriormente, fue el germen de la Internacional de partidos demócratas.
La primera reunión del Consejo Federal español del Movimiento europeo la organizó el Partido Nacionalista Vasco en 1949, en la sede del Gobierno Vasco en el exilio en la Avenida Marceau de París. Un local propiedad del PNV. Sede, por cierto, expropiada por las autoridades francesas y entregada a Franco. Y hoy es, inexplicablemente ¡curiosidades de la vida!, en donde se ubica la Biblioteca del Instituto Cervantes. Una vez restaurada la democracia en el estado español, el PNV consiguió recuperar muchas de sus sedes que en una gran parte fueron expropiadas y convertidas en locales de la Falange. Casi todas menos una, la de París, que se la quedado el gobierno español.
Euskadi, con el Lehendakari Agirre y el Partido Nacionalista Vasco como Partido principal en Euskadi, dio la cara –como siempre- en aquellos años. Optó por la legalidad republicana frente a la dictadura franquista. Decenas de miles de vascos y vascas pagaron con la muerte, la represión, la cárcel y el exilio, su defensa de la legalidad democrática. En el exilio lideramos durante muchos años la oposición al franquismo y la exigencia de la restauración democracia en el Estado. Y fuimos los precursores del Movimiento Europeo y de la formación de lo que entonces se denomino el Consejo Federal Español del Movimiento Europeo.
Un movimiento que, y volvemos al principio, celebro su IV Congreso en Munich. En el año 1962 participaron representantes de la mayoría de los partidos europeos, incluido delegados del Partido Nacionalista Vasco. En aquel Congreso se logró la aprobación de un texto que reclamaba la inmediata restauración democrática en España y el reconocimiento de la personalidad de las distintas comunidades naturales como paso previo a la integración de España en lo que entonces se llamaba Comunidad Económica Europea. Los 128 delegados del Estado español, entre ellos 34 vascos, aprobaron la siguiente resolución:
El Congreso del Movimiento Europeo (…) estima que la integración, ya en forma de adhesión, ya de asociación de todo país a Europa, exige de cada uno de ellos instituciones democráticas, lo que significa en el caso de España, de acuerdo con la Convención Europea de los Derechos del Hombre y la Carta Social Europea, lo siguiente:
1.- La instauración de instituciones auténticamente representativas y democráticas que garanticen que el Gobierno se basa en el consentimiento de los gobernados.
2.- La efectiva garantía de todos los derechos de la persona humana, en especial los de libertad personal y de expresión, con supresión de la censura gubernativa.
3.- El reconocimiento de la personalidad de las distintas comunidades naturales.
4.- El ejercicio de las libertades sindicales…
5.- La posibilidad de organización de corrientes de opinión y de partidos políticos…
El próximo día 30 de mayo en el Congreso de los Diputados se celebrará el 50 aniversario de este Congreso del Movimiento Europeo. Y en esa celebración sólo tomarán parte protagonista diputados y ex diputados y ministros y ex del PP y el PSOE. Los demás partidos, si queremos, podremos aplaudir.
En 1962, el periódico falangista “Arriba” dijo de aquel Congreso que “Lo único que pueden hacer en Munich es beber cerveza”. Hoy parece que el PP y el PSOE están dispuestos para el resto de formaciones a que sometan al papel que el periódico falangista asignaba a Munich. Ni catalanes ni vascos que tomamos parte activa en aquel Movimiento tendremos más derecho en el aniversario del Contubernio en Madrid que…el de beber cerveza, en el año además en el que se cumple el 75 aniversario del bombardeo de Gernika.
¿Un olvido histórico?. No lo creo. Un paso más hacia esa estrategia compartida entre el PP y el PSOE -adalid de eso que se ha llamado Memoria Histórica, parece ser que selectiva- de tratar de reescribir la historia del Estado español a base decisiones políticas consensuadas entre ambos partidos. Valoraremos la situación de aquí a las vísperas del evento en el Congreso de los Diputados.
En esto y en España, como siempre, el PP y el PSOE sí se ponen de acuerdo. En tratar de diluir las personalidad de las nacionalidades históricas, y en concreto de Euskadi. La decisión está tomada. Del “café para todos” al “café para nadie”.
Y… mientras…, el Gobierno vasco y su Lehendakari, que aunque del PSE deberían sentirse comprometidos con el papel del Gobierno Vasco en el exilio también en esto, se aferran a un sillón con el ardor con que el Cid Campeador combatió contra los árabes. La leyenda cuenta que éste en su lecho de muerte ordenó que fuera embalsamado, atado a su caballo y lanzado a la batalla contra Ben Yusuf a quien, por supuesto, según los cronistas franquistas derrotó por “goleada histórica”. Aunque la historia real nos dice que murió en su cama fruto de una enfermedad
Algo parecido está sucediendo ahora. Un gobierno muerto, anclado a una poltrona que finge luchar para defender los intereses de Euskadi cuando realmente lo único que defiende son los intereses electorales y políticos del Partido Socialista Obrero Español. Cada día que pasa Euskadi es cada vez menos Euskadi. Del “Modelo Euskadi” (del que dice el PSE no es menester hablar en este post) que ha costado 30 años levantar.
Del modelo que avanzaba hacia Europa ya prácticamente no queda nada. Ayer Euskadi entró en recesión. Recesión económica.
En recesión programática y de apoyo parlamentario el Gobierno vasco lleva ya más de tres años. Necesitamos otro Gobierno vasco.















